Aerotermia vs caldera de gas: cuánto cuesta calentar la casa
La calefacción es el mayor gasto energético del hogar en invierno. La duda habitual: ¿sale más barato el gas natural de toda la vida o la aerotermia, que funciona con electricidad? La respuesta depende de un número clave llamado rendimiento.
Por qué la aerotermia rinde tanto
Una caldera de gas convierte la energía casi 1 a 1: por cada kWh de gas que quema, obtienes algo menos de 1 kWh de calor. La aerotermia, en cambio, no genera calor: lo "bombea" desde el aire exterior. Por cada kWh de electricidad que consume, entrega entre 3 y 4 kWh de calor (es su COP o rendimiento).
La comparación del coste
Para entregar 1 kWh de calor en casa, de forma orientativa:
- Gas natural: ~1,1 kWh de gas a ~0,09 €/kWh ≈ 0,10 € de calor.
- Aerotermia (COP 3,5): ~0,29 kWh de luz a 0,18 €/kWh ≈ 0,05 € de calor.
- Aerotermia cargando barato (COP 3,5): a 0,10 €/kWh ≈ 0,03 € de calor.
Es decir, con un rendimiento bueno, la aerotermia suele salir más barata de operar que el gas, y la diferencia se dispara si consumes la electricidad en las horas baratas del PVPC.
Los matices que cambian la cuenta
- Inversión inicial: una aerotermia cuesta bastante más que una caldera de gas. El ahorro operativo tarda años en compensar ese sobrecoste.
- Aislamiento: la aerotermia brilla con radiadores de baja temperatura o suelo radiante y casas bien aisladas. En una casa con mucha pérdida de calor, su rendimiento cae.
- Clima: cuanto más frío el exterior, menor es el COP. En zonas muy frías el ahorro se reduce.
El factor luz: cuándo calientas importa
Como la aerotermia funciona con electricidad, su coste sigue el precio del PVPC hora a hora. Calentar con la inercia de la casa en las horas más baratas y dejar que aguante en las caras es una forma real de bajar la factura.
Antes de poner la calefacción a tope, mira la hora más barata del día: anticipar el calor a las horas valle y reducir en las punta puede recortar bastante el gasto sin pasar frío.
Conclusión
Para operar, la aerotermia suele ganar al gas, sobre todo en casas bien aisladas y aprovechando las horas baratas de la luz. Para decidir el cambio, pesa la inversión inicial: si ya tienes una caldera nueva, quizá no compense aún; si vas a reformar o construir, la aerotermia parte con ventaja.