Potencia contratada: cómo ajustarla y dejar de pagar de más
En tu factura de la luz hay dos grandes bloques: lo que consumes (energía) y lo que pagas por tener el suministro disponible (potencia). El segundo es un fijo mensual que pagas aunque no enciendas nada, y muchos hogares lo tienen más alto de lo que necesitan.
Qué es el término de potencia
La potencia contratada (en kW) es el "ancho de tubería" eléctrico de tu casa: cuántos aparatos puedes tener funcionando a la vez sin que salten los plomos. Cuanta más contratas, más pagas de fijo cada mes, uses esa potencia o no.
En la tarifa 2.0TD hay dos términos de potencia: uno para las horas punta y otro para las valle, aunque en la mayoría de hogares se contrata el mismo valor para los dos.
Cuánto cuesta cada kW
El término de potencia ronda los 3-4 € al mes por cada kW contratado (sumando peaje regulado y margen de comercialización). Es decir, pasar de 5,5 kW a 4,6 kW puede suponer un ahorro de unos 30-45 € al año, fijo, sin cambiar nada de tu consumo.
Cómo saber si te sobra potencia
- Si nunca te saltan los plomos, es muy probable que tengas margen para bajar.
- Mira tu factura: muchas comercializadoras indican la potencia máxima demandada (lo máximo que has llegado a usar). Si está muy por debajo de lo contratado, sobra.
- Piensa en tu "peor momento": horno + vitrocerámica + lavadora a la vez. Si rara vez juntas todo eso, no necesitas tanta potencia.
Cómo cambiarla
Se solicita a tu comercializadora. La bajada de potencia es gratuita una vez al año y no requiere visita si tienes contador digital (la inmensa mayoría). Subirla de nuevo sí puede tener un pequeño coste, así que ajusta con cabeza: mejor bajar un escalón y comprobar que vives bien que quedarte corto.
El orden lógico para pagar menos
- Ajusta la potencia → ahorro fijo todos los meses.
- Mueve el consumo a horas baratas → consulta la hora más barata del día y programa lavadora, lavavajillas y carga del coche.
- Calcula antes de encender los aparatos que más gastan con la calculadora de coste por electrodoméstico.
La potencia es de esos ajustes que haces una vez y te siguen ahorrando dinero cada mes sin que tengas que volver a pensar en ello. Empieza por ahí.